Conociendo a tu médico: Prof. Dra. Mabel Goñi
Coordinadora de Medicina Interna
¿Cuándo supiste que querías ser médica y qué fue lo que te atrajo de la medicina?
No sé cuándo supe que quería ser médica, pero sí, seguramente está vinculado al interés que siempre tuve por el conocimiento y por ayudar a los seres humanos. Y quizás mi vocación estaba allí.
Comenzaste tu carrera como médica intensivista y luego decidiste orientar tu camino hacia la medicina interna. ¿Qué te motivó a hacer ese cambio y qué encontraste en la medicina interna que te llevó a desarrollarte en esa área?
Siendo muy joven, tenía una gran pasión y desafío por las situaciones de emergencia en los pacientes graves. Y ahí fue mi pasaje por medicina intensiva. Es una especialidad que me aportó mucho, no solo en lo académico sino también en lo humano, ya que allí conocí a mis primeros maestros, que fueron parte de los fundadores de esta institución.
Luego me di cuenta que me gustaba la cercanía con el paciente y el seguimiento longitudinal a lo largo de las distintas etapas de la vida. Ahí nació mi romance con la medicina interna, que realmente es una especialidad excepcional, donde se atiende al paciente en forma global y uno se siente, por un lado, muy útil y, por el otro, muy reconfortado.
A lo largo de tu trayectoria fuiste creciendo profesionalmente hasta alcanzar la máxima categoría de grado 5. ¿Qué significó para vos llegar a ese lugar y qué desafíos implicó?
Llegar a grado 5 implicó un hito muy importante en mi carrera que no lo busqué como tal. Quizás estaba en el momento justo, en el lugar justo e implicó un gran desafío. Yo quería no tanto aportar conocimientos técnicos, sino formar equipos. Transmitir una cultura de buen clima educativo y de trabajo. Lo que más satisfacción me ha dado es el contacto con los jóvenes, con mis alumnos, de los cuales he aprendido muchísimo.
¿Qué significa para vos el rol que ocupás hoy en el desarrollo académico de MP y qué valor tiene para vos este desafío?
El rol en el desarrollo académico de MP me surge naturalmente desde mi pasión por la docencia, pero particularmente transmitir la cultura de la atención integral de los pacientes, no solo con la mayor calidad técnica, sino con la mejor visión humanista. Poder dejarle a los médicos más jóvenes un lugar para desarrollarse en esta institución, como yo lo hice, permitiéndome desarrollarme en mi carrera de la cual estoy muy agradecida.
Desde tu experiencia, ¿qué es lo que hace particular a la atención de MP y qué la distingue?
Lo que hace diferente la atención de MP está en su nombre: personalizada. ¿Y qué quiere decir esto? Nosotros atendemos a personas, no atendemos una enfermedad o una patología. Por otro lado, cultivamos lo que es la excelencia técnica con la calidad humana. Atendemos en forma integral a nuestros socios; Realizamos un acompañamiento en todas las etapas de su vida.
Has construido una carrera profesional y académica muy destacada. ¿Qué aprendiste sobre la importancia de encontrar un equilibrio entre lo laboral y lo personal?
He aprendido mucho y sobre todo, que ese equilibrio se construye día a día. No es algo que surge, es trabajoso ya que hay momentos mejores y otros no tanto. El norte siempre fue mi familia. Los que cuidamos debemos sentirnos bien. Entonces nuestro bienestar es muy importante para cuidar a otros y para transmitirle bienestar a nuestros pacientes.
Recientemente llegó una nueva etapa en tu vida: te convertiste en abuela. ¿Cómo viviste ese momento y cómo impactó la llegada de tu nieta en tu vida personal y familiar?
La llegada de mi nieta fue algo maravilloso, me llenó de felicidad, alegría y despertó un nuevo sentimiento.Es algo muy vivencial, experimentar el amor desde otra manera. En la vida familiar fue un impacto impresionante y, en lo personal, significó la revaloración de los vínculos familiares, de los afectos y, sobre todo, recordar la importancia de disfrutar y vivir el momento.
