Hacer una pausa también es cuidarte

Alan Abadi | Lic. en Psicología

Mujer recostada en el pasto al sol con una computadora a su lado | Hacer una pausa también es cuidarte

En el día a día, solemos pasar de una actividad a otra casi sin detenernos. Ansiedad, insomnio, dificultades para concentrarse, burnout, agotamiento o falta de motivación son algunos de los malestares que hoy vemos con más frecuencia en niños, adolescentes y adultos. Muchas veces, estos síntomas reflejan un agotamiento mental acumulado que ni siquiera el descanso nocturno logra compensar. Dormimos menos, o dormimos mal, y el sueño no siempre alcanza para recuperar toda la energía que vamos perdiendo a lo largo del día.

En un contexto donde el ritmo cotidiano es cada vez más intenso, encontrar momentos de verdadero descanso se vuelve un desafío.

Durante gran parte del día nos movemos entre dos formas de estar. Por un lado, hacemos actividades orientadas a producir: trabajar, estudiar, resolver pendientes, aprender o crear. Por otro, buscamos momentos de disfrute consumiendo contenidos, entretenimiento, redes sociales, una película, una salida o una buena comida.

Ambas dimensiones son parte de la vida y tienen su valor. Sin embargo, muchas veces entendemos el descanso como simplemente dejar de producir para pasar a consumir otra cosa. Y eso no siempre alcanza para recuperar la energía mental.

Desconectar va más allá de terminar la jornada laboral o dejar el celular por un rato. Incluso actividades que elegimos para relajarnos pueden mantener la mente en constante actividad. Por eso, no siempre el tiempo que dedicamos al descanso se traduce en una verdadera recuperación, y seguimos igual de cansados.

El verdadero descanso aparece cuando, por un momento, dejamos de perseguir un objetivo. Cuando no buscamos producir, entretenernos ni aprovechar el tiempo, sino simplemente estar presentes. Es en esos instantes donde el cuerpo y la mente encuentran mejores condiciones para recuperarse y reequilibrarse.

Dedicar tiempo a trabajar, aprender, compartir o disfrutar es importante. Pero también lo es hacer lugar para esos pequeños momentos de pausa que no tienen otro propósito que el de descansar. Incorporarlos a la rutina puede ayudarnos a transitar el día con mayor claridad, equilibrio y bienestar.

En MP creemos que el cuidado también está en esos momentos. Por eso, te compartimos una relajación guiada de cinco minutos para acompañarte a hacer una pausa.

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