El tenis como aliado del bienestar
Dr. Gastón Gioscia | Deportólogo
El tenis es uno de los deportes más populares del mundo y lo practican millones de personas. Además, la gran mayoría de quienes juegan al tenis lo practican durante toda su vida. Por lo tanto, el tenis es un deporte ideal para mejorar los niveles de actividad física de la población general.
Se ha demostrado una asociación positiva entre la práctica regular del tenis y beneficios para la salud, como una mejora en la condición física aeróbica, un aumento de masa muscular, un perfil lipídico más favorable, una mejor salud ósea y un menor riesgo de morbilidad y mortalidad cardiovascular. A su vez, la práctica prolongada del tenis aumenta la densidad mineral ósea, la columna lumbar y los miembros.
Beneficios en la salud física
- Salud cardiovascular: reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Habilidades motoras y coordinación: este deporte trabaja específicamente la coordinación ojo-mano, el equilibrio y la agilidad mediante el movimiento constante y el golpeo de la pelota.
- Fortalecimiento óseo: la naturaleza del deporte, que implica soportar peso, incluyendo paradas y giros rápidos, aumenta la densidad ósea, lo que ayuda a prevenir la osteoporosis en la edad adulta.
Beneficios mentales y emocionales
- Capacidad cerebral: el juego requiere un pensamiento táctico y una toma de decisiones rápida, lo que estimula las conexiones neuronales y puede prevenir el deterioro cognitivo relacionado con la edad.
- Alivio del estrés: el esfuerzo físico desencadena la liberación de endorfinas y serotonina, que reducen de forma natural los niveles de estrés, ansiedad y depresión.
- Habilidades para la vida: los jugadores desarrollan resiliencia, disciplina y regulación emocional al gestionar los altibajos de un partido.
- Autoestima: dominar nuevas habilidades y alcanzar metas personales en la cancha fomenta la autoconfianza a largo plazo.
Beneficios sociales
- Conexión social: a diferencia de las rutinas de gimnasio en solitario, el tenis se basa en la interacción humana, lo que ayuda a combatir el aislamiento social.
- Inclusivo para todas las edades: es un «deporte para toda la vida» que se puede empezar a practicar a partir de los 5 años y continuar hasta los 80 o 90 años mediante formatos de bajo impacto como el de dobles. Gracias a su adaptabilidad para niños a partir de los 4 años mediante equipamiento modificado, es una excelente puerta de entrada al deporte juvenil.
- Creación de comunidad: unirse a un club o liga local proporciona un sentimiento de pertenencia y oportunidades para conocer a diversos grupos de personas.
- Espíritu Deportivo: el tenis, uno de los pocos deportes donde los jugadores suelen arbitrar sus propios partidos, inculca valores de integridad, juego limpio y respeto por los oponentes.
- Trabajo en equipo: jugar dobles requiere comunicación y colaboración efectivas, enseñando a los niños a confiar en los demás y apoyarse mutuamente.
En definitiva, el tenis es mucho más que un deporte: es una actividad completa que promueve la salud física, fortalece el bienestar emocional y fomenta los vínculos sociales. Su versatilidad y adaptación a distintas edades lo convierten en una excelente opción para incorporar movimiento, disfrute y hábitos saludables a lo largo de toda la vida.
