Conociendo a tu médico: Dra. Dana Kimelman
Ginecóloga especialista en oncofertilidad
¿Cómo nació tu interés por la medicina y qué te llevó a elegir la ginecología y tu especialización en oncofertilidad?
Sin duda hay una influencia familiar en mi camino. Mi mamá es médica, mi abuela fue médica, y además tengo una clara vocación de servicio y mucho interés por el contacto con las personas.
Elegí ginecología en el último año de la carrera, cuando roté en el Internado. Los primeros nacimientos que vi me parecieron increíbles y me pareció algo maravilloso poder participar en el momento del nacimiento de alguien. Increíblemente después de que terminé mi especialidad, nunca más asistí un nacimiento porque ya el último año de la residencia me fui acercando a la oncología ginecológica, gracias a docentes que tenía en ese momento que estaban formándose de una manera muy intensa en esta área.
Al ver pacientes jóvenes con patologías graves, preocupándose mucho por su fertilidad futura, me empezó a interesar mucho esa área. Luego me mudé a Estados Unidos con mi marido: nos fuimos a trabajar y conocí la oncofertilidad como disciplina. Ahí me di cuenta de que yo me iba a dedicar a eso probablemente el resto de mi vida.
¿Qué partes de tu personalidad sentís que influyen más en tu forma de ejercer la medicina?
Soy bastante parecida en la vida y en la consulta. Me gusta mucho escuchar a las personas, conocerlas. Mis consultas son extensas, donde escucho y pregunto mucho, y me gusta también que los pacientes pregunten.
En la consulta me interesa especialmente conocer sobre la vida de las personas antes de la enfermedad, saber cómo la están atravesando y ver cómo puedo ayudarlos a concretar sus proyectos. Creo que mi personalidad es lo que más me define en la consulta médica, trato de que sea un espacio cercano.
¿Qué aprendiste de tus pacientes que te haya cambiado la perspectiva en la vida?
De mis pacientes aprendo mucho todos los días. Todos los pacientes me dejan algo. Creo que, sin duda, al trabajar con personas jóvenes con enfermedades oncológicas, entiendo que la vida puede cambiar en un segundo. Trato de vivirla con mucha presencia.
Es un ejercicio, no es fácil, pero intento vivir el tiempo de una manera que pueda ser valorado de verdad, saber que la vida es muy cortita y que hay que disfrutarla todo lo que se puede.
¿Qué es lo que más disfrutás de tu día a día fuera del trabajo?
El trabajo ocupa mucho de mi día, pero fuera de eso lo que más disfruto y lo que más vivo es mi familia: mi marido y mis hijos. Tratamos de proteger mucho el tiempo juntos e intentamos también tener tiempo para nuestras familias de origen. Tenemos a nuestros padres, tenemos hermanas y sobrinos que tratamos también de compartir el tiempo con ellos. Por otro lado, están los amigos. Aunque me gustaría darles mucho más tiempo del que les doy, sin duda nos dan años de vida cuando compartimos con ellos.
¿Hay algo de tu trabajo que la gente suele no ver, pero que para vos es central en el día a día?
Muchas veces me enfrento a condiciones que son súper raras, situaciones complejas, y creo que algo que no se ve son las horas de estudio antes y después de las consultas. Aunque es algo que siempre les comento a mis pacientes, creo que eso no se ve.
Además la comunicación con los colegas, yo dependo mucho de mis compañeros de trabajo, del resto del equipo de salud y es muy raro que después de ver un paciente no tenga que comunicarme con alguien más para tomar decisiones en conjunto. Y aunque no se visualice, eso lleva un montón de tiempo, de pienso, de intercambiar opiniones, que está buenísimo pero quizás es algo que no se ve.
Cuando pensás en tu camino recorrido, ¿qué momentos sentís que te definieron?
Me definieron muchas cosas. Sin duda pacientes, colegas, compañeros de trabajo, además vivir en el exterior junto con mi marido que fue una experiencia que nos cambió la vida en lo profesional y también en lo familiar. Nos permitió ver algo distinto, ver otra manera de investigar y de vivir la medicina. Yo creo que mi maternidad también me marcó mucho en cómo trabajo y cómo ayudo a las personas a poder proyectarse a futuro.
