Embarazo en verano: ¿Cómo enfrentar el calor?
Planificar un parto hacia finales del verano puede generar dudas o inquietudes, pero no tiene por qué ser un problema. Con algunas recomendaciones simples, esta estación puede vivirse sin mayores dificultades e incluso transformarse en una aliada durante el embarazo.
Pequeños hábitos hacen la diferencia: refrescarse en la piscina ayuda a mejorar la circulación y aliviar la hinchazón de piernas, y en caso de viajar en auto, es importante hacer pausas cada dos horas para moverse, hidratarse y descansar.
Te compartimos una lista con 10 consejos que seguro te serán muy prácticos para vivir estos meses:
Al planificar las vacaciones es conveniente no distanciar mucho los controles con el ginecólogo, especialmente durante el último trimestre de gestación, cuando deben ser más seguidos.
2. Descansar
El descanso debe ser una prioridad en la vida de la embarazada. El calor acentúa la sensación de cansancio y agotamiento, por lo que es necesario que la futura madre destine al menos ocho horas diarias a dormir, agregando idealmente una siesta durante las tardes.
3. Menús livianos y seguros
Las comidas muy abundantes obligan al organismo a trabajar más, lo que generará más calor. Hay que escoger alimentos ricos en fibra, especialmente verduras y frutas frescas. También es importante evitar las carnes o pescados crudos, la mayonesa y los embutidos artesanales, por el riesgo de contraer infecciones gastrointestinales.
4. Mucha fruta, pero pelada
La fruta fresca constituye un importante aporte en la dieta de la embarazada, porque además de refrescante e hidratante por su alto contenido de agua, aporta vitaminas y minerales esenciales. La mayoría de las frutas de estación como las cerezas, frutillas, durazno, melón y sandía quitan la sensación de sed y reponen sales minerales que el cuerpo elimina a través del sudor. Su aporte de vitamina C también favorece una mejor absorción del hierro y, al ser ricas en fibras, ayudan a combatir el estreñimiento en el embarazo. Sin embargo, y debido a la alta cantidad de químicos que tienen las cáscaras de las frutas, el ideal es consumirlas peladas durante el embarazo.
Debido a que las mayores temperaturas aumentan la pérdida de agua, y a que en los últimos meses de gestación aumentan las necesidades de líquido, es importante hidratarse bien durante el día. Las embarazadas que no toman abundante agua corren más riesgos de desarrollar infecciones urinarias y/o sufrir contracciones uterinas. Hay que tener en cuenta que en los días más calurosos la pérdida de líquidos es más elevada debido a la transpiración, por lo que es necesario restituir el líquido eliminado consumiendo al menos dos litros de agua diarios. ¿Cómo lograrlo? Llevando siempre una botella en la cartera.
6. Viajes “con escala”
En caso de viajes largos, ya sea en auto o en avión, es necesario parar cada dos horas a caminar o realizar ejercicios con las piernas.
La razón es porque en el embarazo hay una actividad protrombótica (mayor facilidad para hacer trombos), por lo que es importante sentarse con las piernas estiradas (no ir en el asiento de atrás) y evitar permanecer inmóvil durante mucho tiempo. Tampoco se aconseja aguantar las ganas de ir al baño, porque también puede dar lugar a infecciones urinarias.
7. Cuidado con el sol
Durante el embarazo hay una hiperpigmentación de la piel en ciertas zonas, lo cual puede verse agravado por efecto del sol e incluso no desaparecer después del parto. La recomendación es aplicarse factor de protección solar (FPS) durante todo el día, no solo al ir a la playa, usar sombrero y anteojos de sol. Hay que tener mucho cuidado con la insolación, porque la deshidratación que conlleva puede provocar síntomas de parto prematuro y poner en riesgo al bebé.
8. Botiquín de embarazo
Es aconsejable viajar con los medicamentos que pueden utilizarse en caso de dolor de cabeza, además de algún antiespasmódico y antigripal que el médico de cabecera indique en caso de ser necesario. Evite automedicarse y ante cualquier duda consulte previamente.
9. Dientes sanos, embarazo sano
Debido a que existe un cierto tipo de asociación entre periodontitis (enfermedades inflamatorias y/o infecciosas de piezas dentarias) y gingivitis (inflamación de las encías) y partos prematuros, es conveniente durante todo el embarazo tener un adecuado control odontológico, más aún cuando se va a estar un tiempo fuera.
10. Aprovechar la piscina
El verano también tiene sus ventajas y la posibilidad de meterse a la piscina es una de ellas. El agua helada favorece la vasoconstricción, lo que tiene un efecto inmediato en disminuir los niveles de edema, sobre todo de piernas y tobillos. Mejor todavía si se realizan ejercicios como patalear o mover las extremidades, ya que eso activa la circulación sanguínea. Si no se tiene la posibilidad de ir a la piscina, la ducha con agua helada o los baños de tina con agua tibia/fría también son beneficiosos.
