A la vida dale Música

La música consiste en sonidos que se componen de ritmos, melodías y letras que generan vibraciones y energía que llegan en forma de ondas a nuestros oídos y terminan modulando el cerebro.

Estas ondas activan ambos hemisferios del cerebro conectando de manera global las diferentes áreas de él.

Dependiendo del tipo de música que se escucha se pueden modular aspectos como el estado de ánimo, armonizar emociones, disminuir la frecuencia cardíaca y tranquilizar la respiración. También disminuir la presión arterial, la ansiedad o aumentar el rendimiento.

Según nuestro propósito es importante la elección de la música adecuada. Si escuchamos música lenta podemos sentir emociones de tristeza, melancolía o romanticismo. Si escuchamos música rápida o vigorosa podemos sentirnos más enérgicos o eufóricos.

Existen cinco beneficios vinculados a ponerle música a nuestros días:

  • Mejora la plasticidad del cerebro: Según un estudio realizado por la Universidad de Northwestern, los niños que estudian música tienen mejor vocabulario y capacidad que aquellos que no tuvieron entrenamiento. La música ayuda al cerebro a generar nuevas conexiones que también son útiles en el aprendizaje.
  • Mejora la actividad física: Escuchar cierto tipo de música (electrónica, rock, pop) ayuda en el aumento de la resistencia al ejercicio físico intenso hasta un 15%.
  • Mejora la circulación: Escuchar música ayuda al sistema cardiovascular. Cuando escuchamos nuestra música favorita los vasos sanguíneos se dilatan un 26%. Cuando escuchamos música que no nos agrada los vasos se contraen un 6% como promedio.
  • Aumenta la concentración: un estudio de la Universidad de Stanford en Estados Unidos revela que escuchar sinfonías del siglo XVIII incrementa la capacidad de concentración.
  • Libera dopamina: Escuchar música provoca placer.

Cada vez que escuchamos música se generan cambios fisiológicos a nivel cerebral que conllevan beneficios motores, de aspectos cognitivos como inteligencia, memoria y aprendizaje, además de aspectos emocionales y anímicos.

Escuchar y ejecutar música, bailar y cantar son conductas que generan una serie de beneficios como fortalecer la capacidad de concentración, aprendizaje de lenguaje, aumentar el desarrollo intelectual como la capacidad de abstracción, desarrollo psicomotor, neurológico y físico.
Referencia: Clínica las Condes, Chile