El mejor regalo para nuestros niños:
Tiempo para su desarrollo

Los tres primeros años de vida son clave para el desarrollo cerebral del niño, por eso debe ser estimulado y se le debe dar mucha importancia al contacto social y a la interacción familiar, con sus padres, hermanos, abuelos, tíos, etc.

Los bebés necesitan sentir el cuerpo, el apego y los niños necesitan estímulos.

Cada vez más, lamentablemente, vemos a los pequeños jugando con dispositivos móviles, pintando en ellos, mirando videos, en un mundo donde sólo están ellos y el celular. Pensemos en nuestros tiempos cuando una película era un programa familiar en el cual todos decidíamos lo que veíamos y lo compartíamos. Jugar en familia era sentarnos alrededor de una mesa y pasar la tarde con un juego de caja o de cartas y dibujar era sacar crayolas y papel para liberar nuestra creatividad.

Increíblemente, hemos perdido mucho contacto físico, tiempo en familia y espacio compartido, todos aspectos necesarios para que nuestros niños se desarrollen intelectual y emocionalmente logrando ser personas más seguras y empáticas.

Las neuronas espejo se estimulan y activan cuando se tiene relación con otro ser vivo, no con un objeto. Los padres debemos actuar como modelos interactuando con los niños, de esta forma se evita que tengan dificultades sociales a largo plazo.

Debemos enseñarles a mirar, hablarse a la cara y manejar el tono de voz. Somos su ejemplo y parte de nuestro compromiso como padres es estar en un 100% con ellos cuando decidimos compartir un momento, entregar lo mejor de nosotros para que aprendan a vincularse con otras personas.

Ya lo pedía Osias el osito en la canción de María Elena Walsh: “quiero tiempo pero tiempo no apurado, tiempo de jugar que es el mejor”. Tiempo de jugar, tiempo de hablar, tiempo de conocernos, tiempo de no hacer nada, tiempo de compartir…simplemente eso, regalémosle tiempo.