El rol del padre

  • Estimule a su mujer a amamantar. La primera vez ella puede sentirse muy insegura de su capacidad para amamantar. Su apoyo será fundamental en ese periodo.
  • Comparta el cariño de su mujer con el bebé. Comparta la mayor parte de las tareas. Recuerde que ella puede sentirse momentáneamente desbordada por la situación y necesita muestras de su apoyo incondicional.
  • Siempre que pueda, participe del momento del amamantamiento. Su presencia, contacto físico y cariño en el acto de amamantar son factores muy importantes en la estimulación del vínculo afectivo.
  • Siéntase útil durante el periodo de amamantamiento. Coopere con la atención del bebé en la medida que le sea posible; cambiar pañales, preparar el baño, vestirlo, estimularlo, hablarle, entre otros.
  • Sea paciente y comprensivo. Durante el periodo de amamantamiento exclusivo, es muy poco probable que su mujer pueda realizar los quehaceres de la casa. Las necesidades del recién nacido son prioritarias.
  • Manténgase sereno. El amamantamiento puede producir también dificultades y cansancio en la familia, especialmente en la madre.
  • Pasados los primeros 30 días del nacimiento de su hijo, habitualmente pueden reanudarse las relaciones sexuales si ambos lo desean.
  • Si tiene más hijos, procure ocuparse y atenderlos así no se sentirán dejados de lado por la llegada de su nuevo hermano. Esto le permitirá a su mujer dedicarse más al recién nacido.
  • No le de a su hijo chupete, ni leche en mamadera. El éxito de este periodo depende, en gran parte, de su actitud.
  • La lactancia materna exclusiva debe internarse hasta los seis meses y por recomendación de la OMS extenderla en lo posible hasta los 2 años.