Vivir con calma

La calma hace referencia a un estado mental en el que predomina la paz, la mente está quieta y serena. Este estado no depende solo de las circunstancias, sino que también se ve asociado a los niveles de reactividad y modelos familiares y sociales de respuesta al entorno de cada individuo.

No es condición necesaria para sentirse en calma una vida de descanso y de relax, si bien estas circunstancias facilitan, es posible entrenar la mente para enfrentar la vida con un foco que ordene, serene, temple, pause y neutralice las reacciones.

Vivir con calma enriquece la salud mental, especialmente en nuestros tiempos donde estamos rodeados de presiones, exigencias y apuros.

Este estado favorece a la biología y a la salud en general pues se relaciona con la liberación de hormonas que aumentan la inmunidad y disminuyen la enfermedad.

Los padres ayudan mucho a los niños en el aprendizaje de mantener la calma, son su principal referente y al observar que en diversas situaciones se actúa de un modo sereno y tranquilo colabora en la formación de ellos.

El mundo mental y afectivo es dinámico, no se puede permanecer en un solo estado, el movimiento afectivo es sano.

Existen situaciones que disminuyen o alteran la calma porque exigen de la persona un menor tiempo de reacción, ya sea por la urgencia que revisten o porque la vida se encuentra en riesgo, sin embargo buscar una respuesta con un poco de calma también puede hacernos más efectivos.

Aquellas circunstancias de abuso, violencia, atropello e injusticia son factores que interrumpen la calma.

Hay personas que son hiperreactivas que frente a pequeños estímulos pierden la calma y su capacidad de juicio disminuye francamente.

Las prácticas de meditación; el relacionamiento con gente que nos ayuda a aprender y emular la calma; buscar informarnos por medios que no provoquen "alarmismo"; disfrutar la vida al aire libre; practicar deporte; buscar alguna disciplina que nos relaje como ser la música, la literatura o la pintura; permitirnos no hacer nada y tener tiempo libre para nuestra recreación, pueden ser prácticas que nos ayuden a tener una vida más calma.