Vacaciones de turismo: evitemos que nuestros niños se mareen

Muchos niños sufren de mareos en el auto; estos se producen por una sensación de desequilibrio, en ocasiones asociada a sensación de debilidad, fatiga o pérdida de estabilidad, acompañada de náuseas, palidez, cefalea y vómitos.

La sensación de equilibrio se apoya en tres elementos: visión, sistema propioceptivo (da señales al cuerpo sobre la posición del cuerpo) y en el oído interno. Cuando vamos en el auto nuestro sistema de equilibrio está trabajando constantemente para dar información acerca de las aceleraciones, frenadas y giros, que no coinciden con la información visual. Al producirse una descoordinación entre la visión, el sistema propioceptivo y el oído, el niño se marea.

Puede ayudar a evitar los mareos:

  • Mantener el auto bien ventilado y darles de comer liviano antes y durante el viaje
  • Tratar de que fijen la vista hacia delante o que miren hacia fuera por la ventana
  • Darles un chicle o una pastilla
  • Hacerlos dormir, cantar, contar cuentos, juegos
  • Evitar los movimientos bruscos y tratar de mantener una velocidad constante
  • Si el viaje es muy largo detenerse para que el niño camine