Obesidad: Uno de los mayores problemas de salud de nuestros tiempos.

La obesidad constituye un exceso de grasa corporal que determina la aparición de numerosas repercusiones a nivel de distintos sistemas, y con esto, un importante aumento de la mortalidad.

Responde a factores genéticos, metabólicos, endocrinológicos y ambientales, destacando un particular protagonismo este último factor. La obesidad exógena, o sea por sobrealimentación, es la más representativa por lejos.

Hoy en día, la obesidad, es uno de los mayores problemas de salud, tanto para países desarrollados como en vías de desarrollo, siendo declarada actualmente por la OMS como una epidemia mundial.

La Encuesta Nacional de Sobrepeso y Obesidad II (ENSO II) realizada en 2009 revela que el 54% de la población adulta del Uruguay alcanza o excede el IMC de 25 kg/m2 y el 20% presenta un IMC (peso (kg)/ altura2 (m) superior a 30 kg/m2.

Eso significa que uno de cada dos uruguayos padece sobrepeso y uno de cada cinco uruguayos es obeso.

Cuando hablamos de niños y adolescentes nos enfrentamos a una dura realidad. Uno de cada 4 niños uruguayos, de entre 9 y 12 años tiene sobrepeso u obesidad y uno de cada 10 niños presenta obesidad severa.

Esto tiene para el niño severas repercusiones a nivel clínico y en su desarrollo psico-emocional.

La obesidad confiere un aumento del riesgo de morbimortalidad, no solamente de origen cardiovascular sino también de otras causas, como cáncer o diabetes y sus complicaciones.

Una persona con sobrepeso u obesidad sufre además consecuencias psicológicas debido a una disminución en su autoestima.

El síndrome metabólico es una entidad clínica que confiere a quien la presenta un alto riesgo de enfermedad cardiovascular y/o diabetes.

Se define como la presencia de obesidad central, definida por la medida del perímetro de la cintura mayor a 94 cm en varones y a 80 cm en mujeres, junto a dos o más de los siguientes factores:

  • Aumento de los triglicéridos
  • Colesterol HDL reducido
  • Aumento de la presión arterial
  • Aumento de la glucosa plasmática en ayuno
  • Para combatir la obesidad debemos trabajar en forma conjunta tres grandes pilares: plan de alimentación hipocalórico balanceado, tratamiento conductual y actividad física.
  • Deben instaurarse cambios en el estilo de vida que incluyan además de un plan alimentario personalizado, la incorporación de la actividad física, y la modificación de patrones de conducta alimenticios, logrando establecer un vínculo saludable con la comida.
  • La obesidad es una enfermedad crónica donde el seguimiento y la supervisión deben ser continuas con el fin de sostener el éxito terapéutico.
  • Si bien el ejercicio físico produce una modesta reducción del peso, sus efectos beneficiosos exceden los clásicamente vinculados al descenso ponderal:

    • Tiene un efecto post ejercicio donde produce un aumento del metabolismo basal que se sostiene hasta 24-48 hs luego de suspendido el ejercicio.
    • Mejora la función endotelial, principal predictor de la progresión de la ateroesclerosis.
    • Favorece la pérdida de tejido graso en relación a la pérdida de masa magra.
    • Mejora los factores de riesgo coronario y la capacidad funcional.
      • Interviene en la regulación de la glicemia aumentando la sensibilidad a la insulina.
      • Proporciona bienestar psicológico.
      Fuente: Clínica Dr. Ravenna