¿Qué es el destete?

El destete es la etapa en la vida del bebé en que se produce la transición de la lactancia materna a otras fuentes de alimentación.

La edad en que ocurre el destete por completo, es decir, que el niño abandona definitivamente la leche materna, es variable y está influido por factores de muy diversa índole, tanto biológicos como sociales y culturales. Por tanto, el momento concreto en que se ha de llevar a cabo es una desición personal.

Llegada la ocasión, se debe considerar que no solo es un cambio en la alimentación del niño, sino también un proceso que tiene repercusión emocional para ambos. Por el lado del bebé se puede esperar frustración y sentimientos de abandono, ya que puede no entender por qué le niegan algo tan cotidiano; la madre, por su lado, puede sentir culpa, sentimientos de pérdida y tristeza por haber tenido que cambiar esta forma de relación íntima con su hijo.

Es por todas estas razones que lo recomendado sería realizar un Destete Gradual y Respetuoso.

¿QUÉ ES UN DESTETE RESPETUOSO?
Lic. Andrea Silveira – Diplomada en Lactancia Materna

La decisión sobre el momento del destete puede tener grandes variaciones de una madre a otra y también de un niño a otro. Pero cuando la decisión de destetar se da por parte de la madre, éste implica un proceso de adaptación emocional y física para ambos. Es por eso que debe ser un proceso gradual, donde la madre deja de ofrecer el pecho, pero no lo niega. A eso se le llama destete respetuoso.

Queremos compartir algunos consejos para dejar la lactancia de forma gradual:

  • Cuando decidas destetar, programa que sea un destete con tiempo (por ejemplo, en un mes) y respetando las necesidades alimenticias y emocionales de tu hijo/a y de tu cuerpo.
  • Lo primero es dejar de ofrecer el pecho (no es lo mismo que dejar de dar).
  • El destete respetuoso es un proceso, por ello poco a poco, espacia las tomas y cámbialas por un juego o por otras comidas. Intenta ofrecer estas “alternativas” antes de que tu hijo o hija pida de mamar.
  • Cuando tu hija/o te pida de mamar, dale un poco y luego invítale a hacer otra cosa, recuerda que no sólo se alimenta con tu leche, también es un espacio de mucho contacto y cariño.
  • Cuando el/la niño/a ya come 2 comidas, pueden ser suficientes unas 3-4 mamadas. Cada niño/niña es distinto(a), con calor o malestar es normal que pidan más.
  • Si tu hijo o hija se enferma y pide nuevamente mamar, o si la situación le altera demasiado, tómalo con calma, dale nuevamente pecho y después de unos días comienza otra vez a intentarlo, no hay apuro.
  • Respeta sus tiempos y los tuyos.
  • Si notas que tus pechos se congestionan, sácate un poco de leche en forma manual para evitar una mastitis y poco a poco, tu cuerpo producirá menos. No hagas una extracción completa, ya que eso provocaría aún más producción de leche.
  • Es muy importante que el padre también participe de este proceso. El padre puede ser un gran apoyo en ofrecer consuelo y cariño alternativo al que entregaba la madre durante la lactancia. Por las noches cuando nuestro bebé demanda succión, el papá suele tener un papel fundamental para dar contención al niño.
  • Por último, ten en cuenta que son cambios muy importantes para tu hijo/a, por lo que, en lo posible, evita juntarlo con otros cambios significativos. Por ejemplo, si se acaba de incorporar a la guardería, tú acabas de volver a trabajar, nació un hermanito, una mudanza, ya que sería demasiada carga emocional.
  • Si el destete debe producirse en forma brusca por motivos biológicos, recuerda consultar con tu Consultora en Lactancia, quien te guiará para que puedas transitar por este proceso de una forma menos traumática.