Soplos cardíacos en niños
Dr. José Luis Montenegro | Cardiólogo

Algunas respuestas a las preguntas comunes de los padres:

“A mi hijo le encontraron un soplo al corazón. ¿Qué es un soplo?”
Un soplo es un sonido áspero o silbante que el médico oye con el estetoscopio apoyado sobre el tórax del niño, y que corresponde al flujo de sangre a través de las válvulas cardíacas o de los vasos sanguíneos.
La detección de un soplo en un niño, obliga al pediatra a buscar una malformación o cardiopatía que lo explique (soplos orgánicos) o a descartar una cardiopatía (soplos inocentes o funcionales).
Los soplos funcionales son muy comunes en cualquier etapa de la infancia (se estima que al 50% de los niños se le puede detectar en algún momento un soplo); en cambio los soplos orgánicos, son muy raros (1% de los niños) y hacen diagnóstico de cardiopatía.

“Llevé a mi hijo a SEMM porque tenía fiebre, y el médico me dijo que tenía un soplo. Su pediatra siempre lo controla y nunca me lo había dicho.”
Los soplos, especialmente los funcionales que son los más frecuentes, son más audibles cuando el niño está cursando un cuadro infeccioso, anemia o fiebre. Es por este motivo que habitualmente el pediatra que controla al niño en salud no detecta el soplo; en cambio el pediatra de urgencia que ve al niño cursando una enfermedad sí lo hace. Los soplos inocentes no se consideran enfermedad, por lo cual éste hecho no tiene valor.

“¿Es hereditario? A mí también me habían encontrado un soplo cuando era chica.”
Los soplos en sí no son una enfermedad y por tanto no se heredan. Las cardiopatías que tienen soplos (orgánicos) sí pueden heredarse.
Los soplos inocentes o funcionales generalmente desaparecen con la edad o dejan de ser auscultados. El hecho que persista, si tenemos la seguridad que no es orgánico, no genera ningún cambio en la conducta.

“Mi hijo tiene un soplo. ¿Qué cuidados debo tener?”
Cuando el pediatra detecta un soplo en un niño, le pregunta a los padres sobre síntomas que sugieran cardiopatía: en recién nacidos o lactantes pueden ser fatiga, disnea, rechazo del alimento, cianosis o coloración azulada de la piel o mucosas. En niños más grandes disnea o dolor torácico.

“A mi hijo le hicieron un electrocardiograma y le dijeron que tenía un soplo. ¿Tengo que hacerle algún otro examen?”
Los soplos sólo se detectan en el examen que el pediatra hace con el estetoscopio. Habitualmente este hallazgo se complementa con un electrocardiograma y a veces una radiografía de tórax. Si con la evaluación clínica y estos exámenes aún queda alguna duda sobre si el soplo es orgánico o inocente, se puede recurrir a la realización de un ecocardiograma Doppler, que en casi todos los casos dilucida esta situación.

“Mi hijo tiene un soplo. ¿Puedo dejarlo hacer deporte en la escuela?”
Sí. Todos los niños que tienen soplos inocentes pueden realizar actividad física sin restricciones. Sólo algunos niños con cardiopatías y soplos orgánicos, tienen restricciones y deben ser evaluados por un cardiólogo infantil.