La salud bucal de los niños
Katia Capalvo Caetano | odontopediatra

EL PRIMER CONTROL
El mantenimiento de la salud oral es una responsabilidad no solo del odontólogo, sino también de los demás profesionales de la salud. Aunque no sea con un odontólogo ni en su consultorio, el bebe recién nacido recibe su primer control mediante la evaluación de su sistema estomatognático. Dentro de las primeras consideraciones que se evalúan y que puede traer algún tipo de complicación se encuentra la presencia de paladar hendido o fisurado, dientes natales, quistes o frenillo lingual corto. Los anteriormente mencionados, pueden traer aparejados inconvenientes con la alimentación, el crecimiento, desarrollo del macizo cráneo facial y apego con el vínculo materno. Es importante que, aunque no haya presencia de piezas dentales, se continúen controles periódicos ya que no solo existen patologías a nivel de dientes, sino que también en las mucosas, que ante un déficit de higiene se puede ver afectada por una infección de hongos. Asimismo, existen alteraciones orgánicas como síndromes que incluyen alteraciones dentarias, ya sean en cantidad, cronología o forma y desarrollo.

El consumo de algunos medicamentos puede traer como efecto secundario, trastornos gingivales, y alteración en la composición, cantidad o consistencia salival, por ello es importante que sea evaluado por un profesional de la salud capacitado en la atención en la primera infancia.

La primera visita debería incluir, examen oral, evaluación de riesgo de caries del niño e información a los padres sobre guías y hábitos de salud bucodental.

La periodicidad de los controles siguientes, estará dada por el riesgo individual del paciente.

CONSEJOS PARA UNA CORRECTA HIGIENE BUCAL
El control de la placa bacteriana es el factor más importante en la prevención de la caries dental y la enfermedad periodontal.
Se recomienda que el cepillado dental comience con la erupción del primer diente utilizando una pasta fluorada con al menos 1100 ppm y manejando la dosificación de la misma según la edad del niño. Además, los padres deberan asistir y supervisar el cepillado dental de los niños hasta que cumplan los 8 – 10 años y hayan desarrollado la destreza necesaria para eliminar la placa bacteriana de una manera eficaz.

CARIES Y OTROS PROBLEMAS
La caries dental es una enfermedad que ocupa el primer lugar de las enfermedades estomatológicas, afectando a la niñez. Es el resultado de un desequilibrio ecológico entre la placa microbiana y la superficie dental. Una dieta rica en azúcares favorece la maduración y conformación de bacterias cariogénicas. Esto crea un ambiente permanente de pH bajo que puede desmineralizar el esmalte dental. Es por ello fundamental la consulta con el profesional de salud que lo pueda asesorar en el tipo de ingestas, frecuencia y consistencia adecuada.

La caries del biberón es una manifestación de la caries de la infancia temprana, está asociada con el uso de biberón prolongado y frecuentemente durante el día, y especialmente en las horas de sueño provocando una afectación de los dientes temporarios.

La consulta al odontólogo, por lo general, ocurre muy tarde, siendo realizada muchas veces solo cuando se ha establecido un problema.

DÉFICIT Y HÁBITOS INCORRECTOS
Existen hábitos orales que pueden influir en el desarrollo de las maloclusiones alterando los tejidos blandos y a su vez el desarrollo y crecimiento craneofacial. Cuando el hábito nocivo se excede en el tiempo, se presenta una alteración y puede ocurrir un daño a nivel dental, muscular o articular.

El uso de chupete forma parte del funcionamiento saludable para el desarrollo de la mandíbula y la cavidad oral, si se deja de usar después de los 2 años de edad se aumenta la probabilidad de desarrollar maloclusiones. En cuanto al modo de respiración, la nasal permite un adecuado crecimiento y desarrollo. Los niños con respiración bucal tienen más probabilidad de desarrollar una maloclusión.

  • A TENER PRESENTE
  • Se aconseja que el primer control odontológico sea el de la madre gestante para el asesoramiento del correcto control del bebe recién nacido.
  • El uso del chupete no debe exceder los 2 años de edad.
  • Higiene con pasta fluorada 1100ppm 2 veces al día controlando la dosificación.
  • Antes de los 2 años de edad la Organización Mundial de la Salud no aconseja la exposición del bebe a los azucares simples y pasada esa edad que no supere los 10 mg por día.
  • El Odontopediatra estará capacitado para asesorar y valorar los factores de riesgo y monitorear la salud oral del niño.