Presión arterial: es importante prevenir

La hipertensión arterial es conocida como la “asesina silenciosa” ya que muchas veces se presenta de forma asintomática causando daños orgánicos si no es detectada a tiempo.

Hay personas que necesitan control médico por tener condiciones de obesidad y sobrepeso o hábitos como el tabaquismo y vida sedentaria. También aquellos pacientes que ya hayan tenido complicaciones orgánicas generadas por la hipertensión arterial deben tener una vigilancia continua.

Prevenir y controlarse ayuda que frente a cuadros de hipertensión se puedan tomar medidas y se evita el sufrimiento de daños orgánicos. Es por esto que es importante la realización de campañas de búsqueda de hipertensos para detectar esos casos asintomáticos.

A mediados de mayo, en Medicina Personalizada, estuvimos presente en el Carrasco Lawn Tennis y junto al SEMM en las recepciones del World Trade Center realizando tomas de presión y colaborando en el diagnóstico de esos casos sin síntomas.

Si la hipertensión arterial se trata a tiempo se minimiza el riesgo de daños. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que todas las personas mayores de 18 años se controlen la presión una vez al año.

Las principales patologías derivadas de este trastorno pueden ser hemorragia cerebral, insuficiencia cardíaca, cardiopatía coronaria, estrechez de la arteria de las extremidades inferiores, insuficiencia renal y deterioro cerebral (demencia por múltiples micro infartos cerebrales).

  • También es importante realizar cambios en el estilo de vida:
  • Disminuir el exceso de sal: la OMS recomienda un consumo no mayor a 5 o 7 gramos diarios de sal, incluyendo la que tienen intrínsecos los alimentos.
  • Realizar ejercicio físico con regularidad, en lo posible todos los días: ejercicios aeróbicos (caminata rápida, trote o andar en bici) durante 30 a 60 minutos.
  • Manter un peso saludable.
  • Comer frutas y verduras.
  • Evitar el consumo de alcohol.
  • Reducir el estrés.
  • Cuidar el consumo excesivo de café de grano: el consumir 5 o más tasas al día se relaciona con la elevación de la presión arterial.
  • Evitar el tabaco: si bien no existe una relación directa entre fumar y la presión arterial, sí hay evidencia que el tabaco constituye el principal factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias.