¡A preparanos contra las enfermedades respiratorias!

El mayor brote de virus y enfermedades respiratorias se da en otoño e invierno afectando a niños y adultos mayores.

Una de las medidas más importantes para evitar el contagio es el correcto lavado de manos con agua y jabón. Los pasos a seguir son:

  • Mojarse las manos.
  • Aplicar suficiente jabón para cubrir toda la mano.
  • Frotar las palmas entre sí.
  • Frotar la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos y viceversa.
  • Frotar el dorso de los dedos de una mano contra la palma de la mano opuesta, manteniendo unidos los dedos.
  • Rodeando el pulgar izquierdo con la palma de la mano derecha, frotarlo con un movimiento de rotación y viceversa.
  • Frotar la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación y viceversa.
  • Enjuagar las manos.
  • Secarlas con toalla y cambiarla diariamente.
  • Utilizar la toalla para cerrar el grifo.

Si alguien de la familia está resfriado, debe usar pañuelos desechables.

Se recomienda evitar exponer a los niños más pequeños a lugares públicos, como supermercados o centros comerciales. En caso de salir al exterior, es importante tener cuidado con la humedad, el frío, la contaminación ambiental y el humo de tabaco.

Los espacios deben ser constantemente ventilados y limpios para evitar la concentración de gérmenes al interior del hogar.

Es importante permanecer abrigado, teniendo cuidado con el exceso de ropa, pues puede producir sudoración excesiva y un posible resfrío.

Además de estos sencillos cuidados, es fundamental que los niños se encuentren protegidos manteniendo sus vacunas al día.