La importancia de una correcta hidratación

Llegó el calor y beber más agua se vuelve fundamental debido a que el riesgo de sufrir una deshidratación es mayor, sobre todo si hablamos de niños y ancianos.

El agua es un componente esencial para la vida, es un nutriente necesario para que el organismo se mantenga correctamente estructurado y en perfecto funcionamiento.

Estar bien hidratados es beneficioso para nuestro cuerpo:

  • Ayuda en la digestión de los alimentos y en la absorción de nutrientes en el sistema gastrointestinal. Es necesaria en la disolución de nutrientes para que estos puedan ser absorbidos por la sangre y transportados por las células.
  • Es esencial para el funcionamiento de los riñones, favoreciendo la eliminación de toxinas y otros desechos del organismo.
  • Contribuye a mantener las funciones físicas y cognitivas normales.
  • Ayuda a proteger las articulaciones y contribuye a un óptimo funcionamiento de los músculos.
  • Colabora en regular la presión arterial y la circulación sanguínea.
  • Es imprescindible como constituyente esencial de la sangre, para transportar hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes, así como oxígeno a las células.
  • Regula la temperatura del organismo, durante la práctica de deporte o ante situaciones de calor intenso. Facilita la redistribución del calor desde los tejidos hasta la piel mediante el enfriamiento del cuerpo a través del sudor.
  • Brinda hidratación y elasticidad a la piel.
  • Hidrata las mucosas, garganta, bronquios y pulmones, disminuyendo la probabilidad de infecciones virales.
  • El cerebro depende en gran medida del agua para trabajar en forma más eficaz. Una adecuada hidratación aumenta la capacidad de concentración y de memoria.

El cuerpo humano no tiene capacidad para almacenar agua y cada día se pierden en torno de 2.5 litros a través de la respiración, el sudor, la orina y las heces. Por esto se debe ingerir y restablecer para mantener el equilibrio hídrico del organismo.

Compartimos cinco consejos para aumentar el consumo de agua:

  • 1. Beber un vaso de agua al levantarse y otro antes de acostarse.
  • 2. No esperar a tener sed (la sed es el sistema que tiene nuestro organismo para avisarnos que ya comenzó la deshidratación).
  • 3. Tener siempre una botella de agua a mano.
  • 4. Beber agua antes, durante y después de realizar actividad física.
  • 5. Hidratarse antes de salir a la calle.

Existen tres pilares fundamentales que forman el triángulo del bienestar y representan un estilo de vida saludable: alimentación sana y equilibrada, realizar ejercicio y actividad física, mantener una hidratación adecuada y constante.