Controles y chequeos prenatales
Prof. Dr. Enrique Pons | ginecólogo

El embarazo es un proceso normal, fisiológico. La razón por la cual es importante controlarlo es que algunos embarazos pueden apartarse de lo normal. Si eso ocurre, las consecuencias para la salud de la madre y de su bebé pueden ser negativas y a veces graves. El control permite detectar problemas antes de que aparezcan síntomas, corrigiéndolos oportunamente.

En Uruguay, las pautas de control las establece el Ministerio de Salud Pública, y se ejecutan en base a normas obligatorias.

La experiencia tanto nacional como internacional ha permitido establecer los plazos en los que es conveniente realizar las visitas de control, así como los estudios de laboratorio, las ecografías, los controles odontológicos y las vacunaciones que favorecen el mejor resultado posible.

MP cumple con las normas no solo porque sean obligatorias, sino por compromiso institucional con los derechos y la salud de las embarazadas. Esto implica controles mensuales en los seis primeros meses de embarazo, cada dos semanas en los meses 7 y 8 y semanales desde entonces hasta el parto. En el primer trimestre se realizan estudios de laboratorio, algunos por norma y otros por condiciones particulares de cada embarazada (ej. en diabéticas, en hipertensas, o en quienes han tenido complicaciones en embarazos previos); se realiza una ecografía alrededor de la semana 12, lo que permite medir la nuca del bebé (para descartar algunos problemas genéticos), y valorar además las características con las que se cumplen las primeras etapas, incluyendo no solo al bebé, sino también la placenta, el líquido amniótico, el útero y otras estructuras.

A mitad del embarazo se realizan más estudios de laboratorio y una ecografía que permite conocer si las estructuras del bebé crecen adecuadamente. A final del embarazo se practican nuevos estudios, entre ellos la búsqueda de una bacteria en los genitales que podría afectar al bebé en el momento de nacer.

Todo esto sin descuidar, en cada control, el peso materno, la presión arterial y otras características físicas; las emociones de la embarazada; sus dudas y las de quienes las acompañan, en el entendido de que es importante aclararlas y dar orientación.

En las últimas etapas se valora la forma en que el organismo materno se está preparando para el parto. De ser necesario, se realizan estudios electrónicos y ecográficos que informen sobre características especiales del bebé.

MP se preocupa especialmente por el bienestar de la embarazada y su entorno en el momento del nacimiento y en el regreso al hogar, por eso estimula la preparación física y emocional para el parto, el acompañamiento en el parto, la importancia de la lactancia natural y la capacitación para favorecer la interacción con el bebé y la integración de éste a la vida familiar.

El personal de MP está comprometido con nuestras embarazadas y las familias que integran. Tanto quien controla el embarazo por elección de la mujer, como el resto del personal, estamos dispuestos a ayudar para que la experiencia sea enriquecedora.