Caminar tiene muchas ventajas para nuestra salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. Aquí se incluyen actividades como jugar, las tareas domésticas y las actividades recreativas, entre otras.

La inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad a nivel mundial, así como de padecer enfermedades no transmisibles como cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Por lo general la excusa encontrada es “no tengo tiempo”, quizás deberíamos pensar si no tenemos o no queremos tenerlo.

Empezar con 30 minutos de caminata diarios puede ser el inicio de un cambio de hábitos hacia una vida más saludable.

Una caminata moderada, a un ritmo entre 5 y 7 km/hr, es una actividad que produce un aumento significativo de la frecuencia cardíaca y la respiración, aunque no produce agobio o fatiga. También ayuda a reducir el estrés y combatir la depresión.

  • ¿Qué beneficios nos brinda caminar?
  • Caminar 30 minutos, 5 veces a la semana:
  • Contribuye a reducir el riesgo de infartos cardíacos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca.
  • Mejora la tolerancia a los carbohidratos, con lo cual disminuye el riesgo de padecer diabetes, posterga su aparición o favorece el control de quienes la padecen.
  • Disminuye la presión arterial.
  • Contribuye a bajar los niveles de ansiedad y estrés.
  • Favorece la digestión, en especial en personas que sufren constipación.
  • Disminuye el cáncer de colon y mama.
  • Evita la osteoporosis en zonas como talón, huesos del pie, tobillos, caderas y columna.
  • A largo plazo, también tiene un favorable impacto en el control del peso corporal.
  • También brinda beneficios psicológicos como ser: aumento de la autoestima, disminuye la depresión, alivia el estrés, mejora la auto imagen, aumenta el bienestar, reduce el aislamiento social, mantiene la autonomía.

¿Cómo hacerlo bien?
Se debe cuidar la postura, manteniendo la cabeza en alto, mirando hacia adelante, el cuello, espalda y hombros relajados, los brazos balanceándose libremente con una ligera flexión de codos, músculos del estómago apretados con la espalda recta y caminar de manera fluída.

La ropa debe ser adecuada, las zapatillas con un contrafuerte firme del talón y suelas flexibles y gruesas para amortiguar el pie y absorber el impacto.

Es importante el calentamiento caminando de 5 a 10 minutos de manera lenta y bajar la intensidad al final para ayudar a enfriar.
Y no olvidar elongar al finalizar estirando el músculo y liberando tensiones.
Ahora con todo aprendido ¿empezamos?