Ansiedad
Dr. Ariel Montalbán | Psiquiatra

La ansiedad es una emoción normal que forma parte de la existencia humana, necesaria para la vida. Es un estado psicológico que se acompaña de síntomas fisiológicos, se describe como una expectativa penosa, un desasosiego ante un peligro impreciso. Se asemeja al miedo pero se diferencia en ser más difusa, menos focalizada, sin causa aparente. Existe una ansiedad que es adaptativa, que nos pone en mejores condiciones de responder ante una situación y otra patológica cuando por intensidad, frecuencia, duración, no es proporcional o adaptativa frente al estímulo que la provoca con un sufrimiento con afectación individual, familiar y social.

Entre 9 y 16% de los trastornos de ansiedad tienen una prevalencia de 12 meses y es una de las principales causas de años perdidos por discapacidad. La mayoría aparecen por primera vez en la infancia y adolescencia y un alto porcentaje no lo superan al llegar a la edad adulta.

  • Los factores de riesgo en general son:
  • Edad: La mayoría de los diagnósticos se realizan después de los 40 años; el riesgo aumenta con la edad.
  • Físicos: palpitaciones, sensación de ahogo, opresión precordial, sudoración, escalofríos, temblores, parestesias, síntomas digestivos, tensión muscular, alteración del sueño o alimentación;
  • Conducta: alerta, hipervigilancia, torpeza, impulsividad, inquietud motora;
  • Cognitivos: alteración de concentración y memoria, preocupación excesiva, expectativas negativas, dudas, sobre valoración, susceptibilidad, etc.;
  • Sociales: irritabilidad, dificultad para vincularse, verborrea o bloqueo.

Hoy se clasifican dentro de estos trastornos: trastorno de ansiedad por separación, fobia específica, social, trastorno de angustia, trastorno de pánico, agorafobia, trastorno de ansiedad generalizada, trastornos de ansiedad secundarios a enfermedades médicas o sustancias. Integraron este trastorno y hoy se separan: el Trastorno por Estrés Post Traumático y el Trastorno obsesivo.

La causa de la ansiedad nos remite a un modelo complejo en el que intervienen factores biológicos, psicodinámicos, sociales, traumáticos, de aprendizaje, etc. Debemos descartar las causas orgánicas; cardíacas, hormonales, tumores, consumo, medicamentos y otras enfermedades psiquiátricas que la pueden provocar. Pensarlas cuando no hay antecedentes y no identificamos causa precipitante. Siempre debe ser evaluado por medicina general.

Son factores de prevención: reducir los acontecimientos traumáticos o exposición a eventos estresantes, aumentar la fortaleza emocional, habilidades para la vida, asertividad, aumentar la autoestima, la intervención precoz luego de evento traumático, en los niños estimular el juego participativo, estimular el ejercicio, disfrutar del tiempo libre, establecer y controlar nuestras actividades, asumir lo necesario, hábitos de sueño regulares, dieta variada y equilibrada, así como entrenamiento en técnicas de control y autoayuda. Las personas que sufren de un trastorno de ansiedad, este puede provocar o empeorar otros trastornos orgánicos o mentales. Entre las complicaciones destacamos la depresión, el abuso de alcohol y sustancias, trastornos del sueño, problemas digestivos, cefaleas, dolor crónico, suicidio o mala calidad de vida.

El tratamiento de la ansiedad pasa por: identificar las personas con alto riesgo, su detección precoz, disminuir el riesgo de recaídas, minimizar la discapacidad o la minusvalía. Ayuda tener en cuenta a los efectos de decidir si consultar: estar demasiado preocupado o que la ansiedad interfiera con el trabajo, las relaciones u otros aspectos de la vida, cuando causa malestar o sufrimiento difíciles de tolerar, cuando agrega consumo o síntomas físicos persistentes.

Por último, el tratamiento de la ansiedad patológica puede implicar para el equipo médico múltiples intervenciones y recursos: psicoeducativos, psicoterapéuticos, psicosociales, hábitos de vida, psicofarmacológicos, etc. Siempre implican un diagnóstico y la elaboración de un plan personalizado de tratamiento. Recordar que se pueden curar y si esto no es posible se pueden atenuar sus síntomas e incidir en su pronóstico.