 |
|
21.10.10
DEPORTE Y NUTRICIÓN
Este año Medicina Personalizada ha enfocado su tercer ciclo de charlas de medicina preventiva en la importancia de realizar deporte. Con distintos especialistas médicos, el tema se ha vinculado con la alimentación, con el sistema cardíaco, con los niños, entre otros.
Si bien realizar deporte es importante durante todo el año y MP trabaja para que sus socios tomen conciencia de este consejo, con los primeros días de calor es más fácil encontrar la motivación para una caminata por la rambla, pasear en bicicleta, jugar un partido de fútbol o un match de tenis.
La alimentación de una persona que practica deporte en forma recreativa o profesional puede seguir las mismas pautas aconsejadas para un individuo sano. Puede variar la cantidad, que dependerá de los requerimientos de energía y nutrientes según el deporte, el entrenamiento y el tiempo.
La energía se encuentra en distintos alimentos en forma de nutrientes. El organismo mediante una serie de procesos los digiere, absorbe y almacena de tal forma que luego puede disponer de ellos para cubrir las demandas de las diversas actividades fisiológicas.
Los glúcidos son uno de los principales nutrientes. Proveen energía para ser utilizada en el ejercicio. En líneas generales, entre un 50 y 60% de la energía que aporta la alimentación debería provenir de estos nutrientes. Se encuentran en alimentos como pastas, arroz, harinas, frutas y vegetales.
Las proteínas colaboran en el crecimiento y reparación de los tejidos. El cambio de la musculatura no se logra con una dieta rica en proteínas. Quien estimula estos cambios es el propio ejercicio. Las podemos encontrar en carnes blancas y rojas, huevos y lácteos.
Los lípidos deben representar el 30% o menos del aporte de energía diario. Es importante la ingesta de aceites de buena calidad y evitar las frituras, rehogados y saltados.
Es fundamental beber mucho líquido. El organismo necesita agua en cantidades superiores a las que puede producir. Nuestro cuerpo debe estar correctamente hidratado para la realización de ejercicio físico. Beber 500 ml de líquido dos horas antes del ejercicio favorece una adecuada la hidratación. Durante el ejercicio, la sed se considera un mal indicador del estado de hidratación corporal.
|
|
|
|
|