Los recién nacidos expresan sus emociones inmediatamente e indirectamente, siendo el llanto la única manera de demostrarlas a aquellos que se encargan de sus cuidados. Se caracteriza por ser potente y penetrante. Si se encuentran con algún problema físico o emocional, enseguida comienzan a llorar.
Existen varias razones para explicar el llanto del bebé, con el tiempo se volverán unos expertos para interpretar todas las señales.
Hambre: los bebés toman pecho de 6 a 10 veces en 24 horas. Es el llanto que los padres reconocen primero. Antes de averiguar otra razón de su llanto, ofrécele el pecho.
Cólicos: es un llanto irritable, aparece repentinamente. El bebé se encoge y estira al sentir el dolor, su abdomen se distiende al levantar sus piernitas. Recuerden que algunos bebés los poseen antes de evacuar sus intestinos, levántenlos y abrácenlos para reconfortarlos. En caso de ser severos, el pediatra puede indicarles medicamentos para calmarlos.
Inseguridad: el sentimiento de seguridad es tan importante como la alimentación. Tu bebé pasó 9 meses dentro de ti, cada vez que te movías lo mecías, sensación que le causaba placer, era un lugar apretadito y calentito. Por lo tanto, solamente álzalo, mímalo o envuélvelo en una mantita, así se sentirá contenido.
Otitis: suele pasar inadvertida, tu bebé siente dolor y presión al estar acostado o tomar el pecho. Los padres suelen pensar que es un capricho porque al levantarlos se calman, pero lo que sucede es que al levantarlos la presión en sus oídos disminuye calmando el dolor. Generalmente aparecen con los primeros baños de inmersión entrándole agua en sus oídos.
Incomodidad: un bebé llora cuando tiene calor o frío, si su pañal está mojado o con las picaduras de insectos, ya que el bebé no tiene la capacidad de defenderse por sí solo. A veces simplemente quiere que lo dejen tranquilo en su cuna, especialmente cuando hay visitas.
Enfermedades: es un llanto agudo, diferente a lo que han escuchado. Cuando realmente se siente mal notarás que está más quieto de lo habitual. Comunícate con el pediatra ante cualquier duda.
Demuestra sus emociones: llorar lo ayuda a eliminar tensiones cuando está cansado o con mucho estímulo; un baño lo reconfortará. Muchas veces puede ser aburrimiento, permítele que te toque, te escuche, sostenlo en tus brazos y cántale.
Humor materno: recuerda que el bebé y la mamá están muy conectados, él siente tus emociones, por lo tanto si te sientes cansada, preocupada o irritable, que alguien te apoye en ese momento, sal a caminar un rato, respira hondo concientemente y despéjate.
Sabemos que muchas veces, a pesar que intentamos todo esto, el bebé continúa llorando, tornando la situación desesperante y frustrante para los padres. Si comienzan a angustiarse, recuerden que perder el control no es la solución. Si no tienen a nadie que los ayude, sáquenlo a pasear en su coche, traten de descansar cuando él duerme, así podrán atenderlo cuando se los pida.
Estos días difíciles a veces no tienen explicación, pero recuerden que tienen profesionales que los guiarán y verán que al otro día todo retoma su curso natural.
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